La lipoescultura es la mejor opción para mejorar el contorno corporal y eliminar el exceso de grasa.

No es precisamente un método para adelgazar, sino que el objetivo de la cirugía es remodelar áreas corporales que producen un desequilibrio estético. Por lo tanto, es ideal realizarla en aquellos pacientes que presentan grasa localmente acumulada que no ha podido ser eliminada con dieta o ejercicio.

Dependiendo de la cantidad de zonas a tratar puede ser realizada con anestesia local más una sedación. Se realizan incisiones muy pequeñas, que incluso no requieren puntos de suturas posteriores, donde se introduce una cánula que se conecta a una bomba de aspiración para lograr la succión grasa de la zona a tratar. La cirugía es ambulatoria, con una rápida reincorporación a las actividades diarias. En el postoperatorio se debe usar una faja que comprima las zonas tratadas para ayudar a minimizar el edema y la hinchazón, por aproximadamente un mes.

Es una técnica que brinda excelentes resultados cuando tiene una adecuada indicación y es realizada por manos de cirujanos plásticos experimentados.

Al ser un método seguro y efectivo, la lipoescultura se ha transformado en uno de los procedimientos que más usualmente utilizamos para lograr proporción y armonía en el contorno corporal.