Una quemadura es un tipo de lesión de la piel causada por diversos agentes. La mayoría de los casos se producen por el contacto con alguna sustancia a alta temperatura, pero también las descargas eléctricas y los agentes químicos lastiman los tejidos blandos de la piel ocasionando una quemadura. Estas lesiones en la piel pueden acarrear graves consecuencias estéticas, funcionales y/o emocionales en la vida de las personas afectadas.

Para decidir el tratamiento indicado es importante determinar:

  • la gravedad de la quemadura
  • la zona afectada
  • la extensión de la misma
  • los tejidos de la piel que se dañaron
  • el estado de salud en la que se encuentra el paciente
  • la edad del mismo

De dicha evaluación y de la gravedad de cada caso en particular se podrá optar por diferentes tratamientos que pueden variar desde procedimientos no invasivos, mínimamente invasivos o invasivos, como la necesidad de realizar grandes cirugías de tipo reconstructivas para devolverle al paciente todas las funciones que perdió la piel por la quemadura.

De esto deriva la importancia de ser evaluado por un médico cirujano plástico que presente conocimientos adecuados en el tema, para alcanzar los mejores resultados posibles.