Por medio de la sudoración los seres humanos regulan la temperatura de su cuerpo. Cuando la liberación de sudor supera las necesidades termorreguladoras del organismo nos encontramos ante la hiperhidrosis. Las causas que la generan no son del todo conocidas, existe una hiperestimulación de las glándulas sudoríparas por consiguiente una producción excesiva de sudor.

Las áreas más comúnmente afectadas son:

  • Axilas
  • Palma de las manos
  • Planta de los pies.

Es una condición clínica con impacto directo sobre la calidad de vida y representa una incomodidad o falta de confort, que puede interferir en las actividades diarias y en las relaciones sociales y profesionales.

Existen varias alternativas eficaces para controlar la hiperhidrosis, una de las más efectivas es la aplicación de la TOXINA BOTULINICA (Botox®), que inhibe la producción de sudor, y puede ser utilizada en el caso de hiperhidrosis palmar, plantar o axilar, mejorando notablemente los síntomas y signos que esta patología produce.

Es un procedimiento rápido, seguro y eficaz con resultados altamente satisfactorios en disminución de la producción de sudor con una duración promedio de 6-10 meses.